RIOBAMBA. Comerciantes de la ciudad de Riobamba denuncian que no reciben apoyo del Gobierno Central para emprender con la reactivación económica. Los largos trámites que deben cumplir, más los impuestos y la tasa de interés alta en los bancos los está asfixiando.
Teresa Saltos de 42 años de edad, es comerciante desde hace 15 años, y reconoce que las cosas nunca han estado tan mal como ahora. Golpeados por la pandemia y la falta de apoyo del Gobierno ha hecho que en varias ocasiones se plantee el dejar sus actividades y viajar al extranjero por mejores días.

Para Mónica Ortiz, presidenta de la Unión de Comerciantes de Riobamba, hay tres factores que impiden aplicarse a una reactivación económica, el primero, el hecho de que presidente Guillermo Lasso ofreció retirar el 2% que nos impusieron señalando que somos microempresarios, y que a pocos días de cumplir 100 días en el Gobierno no ha cumplido.
El Gobierno no se da cuenta que poco a poco está creciendo la evasión tributaria, muchos comerciantes han vuelto a la pregunta, “con factura o sin factura”, pues algunos no quieren perder al cliente y le ofrece a un precio más bajo, obviamente sin IVA y sin el 2%.
Los largos trámites, muchas veces repititivos, que exigen algunas instituciones del Gobierno han hecho que algunos emprendedores decidan por el camino de la informalidad.
Y el tercero, son los altos interés que la banca impone para créditos, “hemos pedido refinanciamiento, pero las cuotas salen más altas y lo peor, es que seguimos con la misma deuda, lo que es un laso alrededor del cuello de los comerciantes.
Los comerciantes señalan que, si las cosas continúan así, estarían a la puerta de un nuevo éxodo a otros países.
LA VACUNACIÓN UN ALICIENTE
Teresa, ya fue vacunada con sus dos dosis, y reconoce que puede salir a su trabajo con algo más de tranquilidad, pero ahora eso no es suficiente.
“Se que la salud, es más, pero si en mi negocio no entra gente, porque no tienen trabajo o porque no hay circulante, es otra forma de morir”, acotó.
Ella perdió un familiar en la pandemia, pero ella sabe que no puede detenerse a llorar, pero sin la ayuda del Gobierno, las cosas serán más difíciles.


Dejar una contestacion