CHIMBORAZO. En el boletín de la Santa Sede de este 28 de abril del 2021, el Papa Francisco aceptó la renuncia de Monseñor Julio Parrilla y del coadjunto Monseñor Gerardo Nieves, lo que levantó varias críticas en las redes sociales y acompañado de nota en medios digitales y en una canal de televisión nacional.
Mientras un medio nacional anunciaba que la Santa Sede removía de su cargo al Obispo Julio Parrilla, un grupo aclaraba que no se trataba de una remoción, sino de una renuncia, pues de acuerdo a los cánones católicos, un obispo debe dejar su servicio a los 75 años de edad, situación que cumplía Julio Parrilla.
Pero ¿Por qué renunció también Gerardo Nieve coadjunto al obispado de Riobamba?, él responde.
La renuncia es algo personal, yo ha servido en varios campos, estuve en condiciones muy difíciles sirviendo en África por más de un año, y e otras partes del país, y creo que he cumplido con mi servicio y mi promesa”, acotó Nieves.
Sin embargo, Julia Serrano, misionera española que permence en el Ecuador por varios años, considera que la renuncia se debe a la presión de las comunidades y personas, que no están de acuerdo con el manejo y las decisiones de Julio Parrilla y por ende de su mano derecha, Gerardo Nieves.
En la Diocesis de Riobamba han sucedido cosas muy preocupantes, por ejemplo se han vendido inmuebles sin que se den cuentas claras de destino de los dineros, se cobraban por cualquier oficio religiosa, contradiciendo las reglas y disposiciones del papa Francisco en el sentido de que todo debe ser gratis, se ha tolerado a Sacerdotes que tengan hijos, “yo no puedo concentir con una Obispo que luego de saludar a un indígena se lave las manos”, menciónó.
Gerardo Nieves, por su parte defendió su accionar, “yo preguntó si Julia estuvo en alguna reunión de trabajo durante estos años para planificar o programas algún juntos, nunca, nunca nunca”, acotó.
Por su parte, Serrano dijo que “no era posible conversar, en primer lugar porque Julio Parrilla nunca estaba resto a escuchar, solo ordenaba y si no estábamos de acuerdo, simplemente los retiraba de su aso, es así, que varios sacerdotes dejaron sus parroquias por decisión unánime del Obispado.
Por su parte el Coadjunto Gerardo Nieves señala que el trabajo de la Iglesia ha sido arduo, pero silencioso, y “los medios de comunicación no cubren todo lo positivo, por eso no ha salido a la luz todo el trabajo de Monseñor ni el mío”.
Julio Parrilla vivió momento de tensión cuando un grupo de personas se levantaron en el año 2016 a reclamar por el retiro del cuadro de Monseñor Leonidas Proaño, que a la final la presión popular, obligo a retornar el mural a su sitio en la catedral.
De todas formas, el boletín de la santa Sede dice “aceptar la renuncia” y no menciona la palabra remoción por ningún lado, pero a criterio de Serrano, al final es justicia.


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