Una vecina de un barrio de Riobamba, alimentaba a una gatita que se posaba en su puerta, sin embargo no le permitía acercarse, salvo para darle algunas croquetas.
Lo triste, es que ya en otras ocasiones, observó que había tenido partos, por lo que está vez intentó atraparla y solicitó ayuda de Bienestar Animal.
«Hemos implementado el uso de jaulas trampa para la captura de animalitos que son de difícil acceso y muy desconfiados de los seres humanos, como este caso» acotó Bienestar Animal.
Afortunadamente, lograron su objetivo y la llevaron para esterilizarla y posterior regresarle a las inmediaciones de dónde fue atrapada, así se evitará que más gatitos se queden en la calle.


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