Estiaje en hidroeléctricas preocupa al sector energético y al sector productivo

La cuenca del Paute atraviesa una preocupante sequía, con 31 días consecutivos sin lluvia. Como resultado, el caudal del río Tomebamba ha disminuido drásticamente, alcanzando apenas 1.1 metros cúbicos por segundo, menos de la mitad del flujo necesario para sostener su ecosistema y las operaciones hidroeléctricas en la región.

Las centrales hidroeléctricas de Mazar, Sopladora y Paute, que dependen en gran medida del caudal de los ríos Tomebamba y Paute, enfrentan un estiaje severo que ya ha comenzado a impactar su capacidad de generación. Según los pronósticos meteorológicos, la temporada seca persistirá hasta septiembre de este año, lo que podría agravar aún más la situación.

Este estiaje se perfila como uno de los más intensos en comparación con el año anterior, lo que ha generado una alerta en el sector energético. En respuesta a esta crisis, el gobierno ha contratado una barcaza de generación eléctrica de la empresa KarPowership, la cual ha llegado recientemente al país. La barcaza proveerá 100 megavatios adicionales al sistema eléctrico nacional, un contrato que ha suscitado polémica y ue fue contratado por 114 millones de dólares.

Las autoridades energéticas y ambientales han iniciado estudios y planes de contingencia para enfrentar este desafío, mientras que la población de la región se mantiene expectante ante la prolongación de la temporada seca y sus posibles repercusiones tanto en el suministro de agua como en la estabilidad del servicio eléctrico.

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